En esta etapa el jamón adquiere sus propiedades características; su olor inconfundible, el color, el gusto y la textura. El tiempo de maduración dependerá de las particularidades de cada pieza, y de las condiciones del ambiente de su lugar de maduración. Antes de terminar este proceso, los expertos comprobarán si el jamón está listo para su consumo, insertando una pequeña cala en la carne.