El Cerdo Ibérico es uno de los animales más emblemáticos de la Península Ibérica. Ya en tiempos del Imperio Romano, este animal tenía un papel importante en la alimentación de la sociedad.
Esta raza se ha mantenido intacta genéticamente desde entonces.
Solo las dehesas extremeñas podrían ofrecer condiciones excepcionales para la cría del Cerdo Ibérico; temperaturas suaves, dehesas verdes y extensas, y nuestra tradición familiar.